viernes, 10 de octubre de 2014

Dracula Untold (2014)

Una moda se apoderó del mundo del cine como una gran nube negra de tormenta, la moda de las  películas de orígenes.
Hoy en día uno no puede escapar de la maldición de tener que enterarse de los origenes de todo mundo.
X-men Firts Class, X-Men Origins: Wolverine, Maléfica, Hannibal Rising, Prometeo, El Hobbit, prácticamente cualquier película de superheroes que comience su saga será una película de origenes y por supuesto las fallidas precuelas de Star Wars.

Los orígenes nos invaden.

Drácula siendo el personaje que mas veces ha sido personificado en la historia del cine, ya empezaba a sentirse excluido.
Por esta razón, la gente de Universal pictures decidió poner en marcha un proyecto al que intituló Dracula Untold. Drácula: La historia jamas contada.

Un nuevo Dracula 
Y nunca se había contado pues porque no existía dicha historia, osease que se la sacaron de la manga.
Pero eso no tiene porque se algo necesariamente negativo. Al contrario. Inventar una historia completamente nueva sobre el vampiro mas famoso de la historia es un reto y Gary Shore un verdadero mocoso irlandés que se estrenó como director filmando este guión original de dos escritores también totalmente desconocidos,  Matt Sazama y Burk Sharpless, creyó estar a la altura del reto.
Creo que la libró medianamente bien. Cuando menos no la odié como odié Malefica. Eso para mi ya fue ganancia.
Lo cierto es que a  Drácula nunca nadie lo ha filmado como se debe. Ni Coppola, ni Terence Fisher ni Tod Browning han hecho verdadero honor al material escrito hace mas de 100 años por el escritor irlandes Bram Stoker. Ellos simplemente se enfocaron en modificar al Conde transilvano de tal forma que se adecuara a las audiencias modernas de cada época, por lo cual aun estamos esperando ver quien se atreva a hacer una adaptación fiel de la novela. Creo que ese hombre puede ser Memo del Toro. Se que no solo haría una gran película de horror sino que sería un verdadero y sentido homenaje a Bram Stoker, el hombre que lo comenzó todo. Pero para eso habrá que esperar y cruzar los dedos.

Cada Dracula ha sido diseñado para gustar a las audiencias de su época.
Ninguno ha hecho honor a la novela de Stoker
Fui entonces al cine con cero expectativas a ver está película. Lo único que pedía a los dioses del entretenimiento es que no fuera un churro como lo fue Maléfica.
Al final de ver está película confirme el hecho bien sabido de que una película puede tener errores por dondequiera menos en el guión.
Creo que el guión de esta nueva película del conde vampiro está lo suficientemente bien escrito para que el espectador sea capaz de aguantar escenas de diálogos muy largos, escenas melodramáticas que se prolongan demasiado y que pueden llegar a generar humor involuntario y reglas vampiricas que a veces se cumplen y a veces no.
Creo que todo se sostiene (a penitas) gracias a que tiene un guión lo suficientemente sólido que se respeta a si mismo y tiene pocos huecos, lo que por ende le da firmeza a toda la película.
Luke Evans, un buen actor Galés, es el encargado de personificar al conflictuado príncipe transilvano.
Evans tiene pocas películas en su repertorio, por ahi salió en Rápidos y Furiosos 6 ( no he visto ni la uno) y en el Hobbit interpretando a Bard el arquero.

Un Drácula metrosexual y light para las nuevas generaciones. 
La atmósfera está bien realizada (cuando menos mejor que en Van Helsing del 2004) con escenas de castillos en lo alto de montañas y cuevas misteriosas, sin embargo, estoy seguro que los fans del gore quedaran muy insatisfechos, pues según yo, hace falta mas sangre.
Si vas a hacer una película de Vlad el Empalador, uno esperaría varias escenas de tortura y sangre pero en este caso como el chiste es hacer de Dracula un chico bueno que se sacrifica por todos pues como que eso no checa y mejor nomas mostramos dos breves escenas pa' que quede claro que en efecto, sí empalaba gente y ya no nos metemos en mayores complicaciones.
Por otro lado, hay muchos poderes de la oscuridad bien realizados por la gente de los efectos especiales y se podría decir que las escenas de batallas son las mejores en toda la película.
Lo que realmente me gustó es que las motivaciones de Vlad para hacer lo que hace me parecen lógicas y bien fundamentadas, para mi eso lo es todo.
Ya si después hace jalada y media a mi no me importa porque entendí que fue lo que lo motivo a tomar las decisiones que tomó.
La película tiene ese tono ligero y rápido que han tenido muchas de las películas que he visto últimamente, todo sucede muy rápido y muchos personajes están ahi porque si y nunca da tiempo de entender quienes son y que están haciendo.
Todas las escenas con elementos vampiricos me dejaron satisfecho especialmente la secuencia en la cueva. Me gustó bastante.

La secuencia en la cueva.

En términos generales es una versión ultra-rápida, light y metrosexual de Drácula para atender a las hyper-estimuladas audiencias juveniles de hoy en día.
Por cierto que para ponerme mas a tono con la película, mi amada esposa hizo favor de vaciarme un botecito entero de salsa Valentina en los pantalones, por lo cual salí del cine luciendo como si el mismisimo Drácula me hubiera atacado. Efectos modernos del 4D.
Lo cierto es que quien piense que en la novela de Stoker se explica el origen del Conde como vampiro, y que esta película simplemente está contando esa historia, está en un error.
El origen del Conde como chupasangre se menciona apenas brevemente y sin ningún tipo de detalles en la novela.  Dracula el vampiro y Vlad el empalador son en realidad dos personajes distintos que Stoker no pretendió juntar jamas.
Sin embargo, la idea de juntar las historias Vlad el Empalador o Vlad III de Valaquia y el vampiro Conde Drácula siempre fue muy tentadora aunque no es para nada algo nuevo.
En los setentas un par de investigadores se interesaron en descubrir si Stoker había basado a su Conde vampiro en algún personaje de la historia ya que su novela estaba llena de datos y lugares verídicos. Cabía entonces  la posibilidad de que el conde Dracula también lo fuera.
Asi fue como descubrieron que efectivamente el nombre Dracula fue usado por un principe Valaco llamado Vlad Basarab que vivió en el siglo XV.

Grabados en madera describiendo las atrocidades cometidas por Vlad el Empalador. 

Dracula era una especie de sobrenombre que en rumano quiere decir "hijo del dragón"
El papá de Vlad era conocido como Vlad Dracul, Vlad el Dragón y su hijo era Draculea "hijo del dragon.
El nombre "Dracula" era perfecto para nombrar
a un vampiro.
Las atrocidades que Vlad (hijo) cometía con sus prisioneros de guerra y con la gente de su propio pueblo que lo llegaba a desobedecer, fue lo que lo llevó a tener también otro sobrenombre, el de: el empalador, ya que el empalamiento era su método de tortura favorito.
Vlad se volvió famoso también por haber repelido en varias ocasiones los intentos del Sultan Mehmed II de atravesar el Danubio para conquistar Europa.
Todas estas historias de Vlad lo volvían un perfecto candidato para volverse un sanguinario vampiro.
Lástima que Stoker jamas se interesó en investigar mas sobre este personaje, del cual, lo único que realmente le interesó, para integrarlo en la novela, era su nombre: Dracula.

Cuando Stoker se encontraba escribiendo su novela, el personaje del conde en los primeros escritos se llamaba conde Wampyr, nombre que evidentemente no le convencía del todo, pues era demasiado obvio.
En búsqueda de darle un aire de autenticidad a su novela, Stoker, empezó a leer sobre Transilvania (lugar que él nunca visitó) y en uno de los libros que leyó se mencionaba brevemente a Vlad Dracula, cuyo nombre le encantó pues era justo lo que estaba buscando para nombrar a su Conde vampiro.
El nombre "Dracula" es entonces en realidad lo único que tienen en común entre estos dos personajes.
Vlad el empalador si fue un principe sanguinario pero no mas sanguinario que otros lideres de su época. Además él era valaco no transilvano. (Valaquia es la provincia vecina al sur de Transilvania) Nunca bebió sangre y nunca hizo tratos con el diablo para convertirse en vampiro. Murió en batalla y su cabeza fue llevada ante el Sultan como premio de guerra.
Por otro lado, la novela de Stoker si menciona la sospecha de Van Helsing de que el Conde contra el que pelean, sea en realidad un no-muerto de 400 años de edad  y que en vida posiblemente haya sido un voivoda transilvano que se enfrentó a los turcos y que hizo un trato con el diablo, pero no menciona nada mas. La conexión es vaga pero esta ahi.
Sin embargo, la tentación de conectar ambas historias de manera mas categórica fue siempre demasiado fuerte y desde que se descubrieron mas pasajes de la vida de Vlad el empalador, muchos escritores y cineastas se dedicaron a entretejer ambas historias haciendo que Vlad al final de su vida no muriera sino que se transformara en un vampiro.

Vlad el empalador y su contraparte vamprírica el Conde Dracula

Coppola ya nos había ofrecido su versión de está macabra transformación en el prologo de su película de 1992 sobre el enamoradizo Conde encarnado en esa ocasión por el actor londinense Gary Oldman.
Incluso el origen de Dracula como vampiro ha cautivado tanto la imaginación de los cineastas que Wes Craven creó un origen mucho mas antiguo para el Conde en la película Dracula 2000.

Gary Oldman en las escenas del prologo de Dracula de 1992 cuando se convierte en vampiro. 

Ahora es el turno de está película de contarnos como fue que el Conde transilvano obtuvo los poderes de la oscuridad y su condición de no-muerto.
El proyecto de Universal es ambicioso y pretende filmar películas de todos y cada uno de sus monstruos clásicos de su panteón.
Su siguiente proyecto será "La Momia". Ojala que la hagan bien y que permita olvidar los bodrios de Stephen Summers, Bernan Fraiser y compañía.




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